mar

27

ene

2015

Trobada en Sta. Margarida de Montbui

   

   EL ALEVÍN Y EL BENJAMÍN PARTICIPAN CON ÉXITO EN EL HANDBOLICAT


Por segunda vez esta temporada asistimos a una “Trobada” dentro del programa Handbolicat, esta vez en Santa Margarida de Montbui, a la que llevamos de manera separada al equipo alevín y al benjamín para que ambos disputen partidos con jugadores de su misma edad y disfruten de un buen día de balonmano.

 

Con esta pretensión acudimos en ambas ocasiones, pasarlo bien, competir (eso siempre) pero sin perder de vista que estos eventos deben ser para que todos los equipos que se desplazan, algunos haciendo muchos kilómetros, disfruten de una agradable jornada.

 

Como decía esa debe ser la idea primordial, pero por desgracia, no todos los participantes llegan a este tipo de Trobadas (que no Campeonatos) con el ánimo de ganar a costa de lo que sea. Al contrario de la que organizó en noviembre el CH Vilanova del Camí, al parecer aquí tuvieron algún problema con los árbitros que debían venir y se encontraron con que debían suplir esas ausencia con personal propio, excesivamente joven y con poca o nula experiencia, que no supo inculcar en los momentos que tocaba a los jugadores y a los técnicos, el espíritu festivo y lúdico del evento. No fueron pocos los equipos que se quejaron de su pasividad y por tanto permisividad que hizo que algunos jugadores de varios equipos salieran con algún que otro percance físico. Una lástima.

 

En lo concerniente a lo deportivo, tanto los Benjamines como los Alevines jugaron 2 partidos en los que sorprendieron gratísimamente tanto a propios como a extraños. Esta vez cada equipo tenía que hacer la guerra por su cuenta y el mayor temor era que los más peques, que sólo fueron con 5 jugadores, acusaran el esfuerzo físico y se desfondaran. Nada más lejos de la realidad. Ambos equipos jugaron como saben hacer, con intensidad en defensa, velocidad en ataque y con mucha movilidad. El resultado de los partidos fue de 3 victorias y 1 derrota, aunque en estos eventos el resultado en sí, casi es lo de menos.

 

La conclusión que podemos sacar es que, como experiencia para los chavales es siempre positiva, que da gusto ver jugar a ambos equipos y que poco o nada tienen que envidiar a otros que llevan años entrenando.

 

Cuando hay ganas, y estos chavales tienen muchas, es fácil aprender, progresar y, como no, enseñar.

 

Grandes, peques!!!!